Soneto de un amor perdido
Has dejado de ser para mi vida
lo que el agua es para las flores,
no eres más el amor de mis amores
y tú ser se ha perdido de mi vista.
Para mi fuiste solo una egoísta
a pesar de tener muchas razones,
soy consciente de todos mis errores,
tus reproches y ofensas sin medida.
Alumbrastes sin reservas mi partida
guardandote el peor de los rencores,
simulando una práctica ad-honorem.
Yo no guardo rencor y a mis heridas
las curé y me olvidé ya de tu vida,
Y que Dios, si es que puede te perdone.
Autor: Peláez Garrido José M
